Debajo de una piedra

Han pasado casi dos meses desde mi prometedora última entrada. Poco sospechaba yo que tan solo días más tarde un serio problema de salud me apartaría física y mentalmente del ordenador y de la cámara.  Hace casi dos meses que no hago una sola fotografía, solo mi teléfono es testigo de que alguna imagen he recogido. Estuve casi un mes ausente del trabajo, y si bien en este momento puedo decir que me encuentro bien, mi cabeza ha tardado más en asimilar los cambios. Mucho más. Los dos meses de temporales  continuos en Galicia no han ayudado precisamente a levantar el ánimo.

Ahora tengo una cantidad de trabajo acumulado que me mantiene agotadoramente constantemente ocupada, algún virus que ha venido a recordarnos  lo mal que se encuentra uno con unas décimas de fiebre, dos niños que llevan encerrados en casa demasiado tiempo y que hay que bajar de las paredes, dos disfraces caseros que ultimar.  Ah,  y una necesidad imperiosa de viajar, adonde sea, como sea.

Hoy hace solete, veo las primeras velloritas en el jardín, los colores brillantes iluminan  las cosas, he visto una mariposa  ¿Será que es momento de volver? J

Con pena, pero con alivio en este momento, aplazo mi proyecto de la LensBaby. Daré pasitos pequeños esta primavera.  Lo que sin duda me hace más ilusión es volver a la escuela de Jackie Rueda. Tengo trabajo que hacer, hace poquito que tengo fecha para mi curso y eso es el mejor catalizador para mi vuelta.

¡En marcha!

iphone

Se va el 2012

Un año que ha pasado con más penas que glorias en lo laboral y que ha estado bien en lo personal. No lamento que se vaya, la verdad, aunque para ser sincera tampoco espero gran cosa del que comienza. Las cosas no me van mal, pero no me gusta lo que sucede en este país enfermo de avaricia. Nacida en el 70, asisto al declive de lo que pudimos llegar a ser y nunca fuimos. Y pudo haber sido algo mucho mejor y más duradero. Y es que no hay mayor hipocresía que la que nos toca vivir, esa que se congratula en convertirnos a hombres y mujeres en datos económicos y reduce lo aprendido a la dialéctica del reproche con una terrible falta de asunción de responsabilidades. Así es imposible construir nada. Así es imposible reunir el valor que se requiere para construir. No sé qué veré en los próximos 365 días pero no puedo por menos que ser honesta y decir que espero más de lo mismo.  Mi deseo para el nuevo año es CORAJE, ni más ni menos. Para todos.

Por mi parte tengo dos buenas razones por las que insuflarme de él ♥♥. ¡A por las uvas!

copia

Septiembre es un mes de cambios

Es un mes precioso en el que la naturaleza nos enseña los últimos colores del año antes de apagarse lentamente y descansar en el invierno. Vuelta al trabajo, vuelta al cole, horarios nuevos, compras, novedades, estreses varios … Lo odio y me encanta al mismo tiempo. La temperatura es fantástica pasar el día fuera pero la rutina ha vuelto a limitarnos a los fines de semana. Como de costumbre, los aprovechamos bien. Celebramos el tradicional picnic de vuelta de las vacaciones con los amigos, acudimos invitados a una preciosa boda, celebramos dos cumpleaños en la familia: los miembros senior y junior de la troupe 🙂 , y salimos en un par de excursiones en petit comité. No me extraña que los findes me resulten agotadores y los lunes interminables.

Sigue leyendo

Ranitas

Reaparezco después de casi un mes con problemas de salud. Hoy el médico me ha dado el visto bueno y muy contentiña me he animado a recuperar del disco duro algunas fotos de ranitas, para complementar la última entrada. Vereis cómo los reacuajos se transformaron en ranitas diminutas y muy frágiles.  Aviso: Esta es una entrada no apta para lectores con ascos 🙂

Los renacuajos que cogimos provenian de varias puestas, así que pudimos ver diferentes estadíos de transformación simultáneamente. De los 8 renacuajos sobrevivieron 6: 2 ranitas y 4 renacuajos en proceso de transformación. Los devolvimos al estanque con prisa, ya que las ranitas (¡de menos de 1cm!) necesitaban alimentación que no les podíamos proporcionar.

Sigue leyendo