2/52 El privilegio de vivir tocando el mar

Mi casa no es mía porque no tengo dinero para comprarla. Tampoco soy persona de raíces muy fuertes en ese sentido. Siempre me ha gustado ver otros sitios, y si bien es bueno sentir y saber que hay un sitio al que volver al que llamamos hogar, nunca he pensado que mi hogar tuviese que estar siempre el mismo lugar.

Toda mi vida he querido ir a Irlanda. No sé porqué. Es algo que proviene de dentro, es como una pequeña llama que incesante me recuerda que tengo algo pendiente. Hace tiempo que dejé de ser una adolescente romántica, pero la llama sigue allí encendida después de tantos años. Parece que  sigue iluminado un camino que está pensado para mí, que espera a ser recorrido para cuando esté preparada para dirigir hacia él mis pasos.

Creo que es estupendo que a cada uno de nosotros nos toquen  senderos distintos que recorrer. He conocido personas que no han salido jamás del país, ni de su tierra porque no han sentido la necesidad de hacerlo. He conocido personas que  habiendo viajado, no han encontrado placer ni interés en ello. Y personas que son viajeras impenitentes y han visto más del mundo del que yo veré jamás. Alguna vez he tenido que desplazarme temporalmente por formación y trabajo, y ese tipo de viaje no me ha gustado.

Mi marido es irlandés, sí, pero él no tuvo nada que ver en el inicio de mi viaje personal. Yo ya había viajado a Éire varias veces cuando le conocí.  Él llegó después, por casualidad total y absoluta, tal cual llega el amor. Y ahora tengo familia en la isla esmeralda, y allí tengo otro hogar. Y mis hijos son medio irlandeses. Y la llama brilla más que nunca. Y aunque sigo aquí, en mi tierra (porque es mi tierra y mi familia), sigo soñando con el día en el  que se cumpla un deseo de adolescente que ha resultado ser algo más profundo. Puedo esperar.

Y mientras espero, mis ojos miran al mar al pie de la torre de Hércules y buscan el horizonte, esperando encontrar un destello verde, tal cual sucedió hace muchos años y es relatado en ambas tierras.

Fotografías de un paseo tocando el mar.

07

01
0203
06040510

finFeliz semana

4 thoughts on “2/52 El privilegio de vivir tocando el mar

  1. No me sorprenden tu palabras, encuentro en ellas una lógica de vida y de aspiraciones. Mis padres tuvieron como proyecto hacer su casa y dejarnos una casita a cada hijo, mis abuelos nunca tuvieron casa propia , a todos ellos los vi felices con sus respectivos proyectos de vida. Ya he vivido en varios lugares de mi país, y nunca soñé que viviría en el campo! Pero, creo que se puede vivir en cualquier lugar, siempre que allí tu puedas sentirte como parte de ese espacio. Para mi, desde América del Sur, Irlanda tiene una relación muy fuerte con el mar también, así que pueden en cierto sentido tener algunas semejanzas tu tierra y ella. De todas maneras la diversidad de los lugares y su gente es algo que me apasiona. Te animo a continuar con tus deseos porque a los largo del sendero pueden hacerse realidad. Lindísimas las fotos. Creo que si viviera cerca del mar muy seguido me perdería contemplando su magia. Saludos

    1. Llego tarde a contestarte, Luján. Pese a no haber tenido la ocasión en mi vida de cambiar mucho de domicilio, el sentimiento está ahí, y para compensar mi falta de movilidad, siempre que he podido he viajado para ver, oler y descubrir otros sitios. Sin embargo, creo que a estas alturas no sería capaz de vivir el un lugar al que no bañe el mar 🙂

  2. Cuando hay una inquietud tan clara, es probable que en algún momento encuentres la forma de materializarla.

    Mis raíces se ramifican. Unas veces se han agarrado más en un lado y otras en otro. Y a veces están en un espacio mental, que ya no existe. Ahora mismo creo que estoy bien arraigada en la tierra que piso, pero nunca se sabe…

    Me gusta tanto ver esas imágenes tan maravillosas de un lugar tantas veces caminado…

    1. Montse, lo que me dices del espacio mental me resulta muy familiar. Creo saber a qué te refieres. A mí me reconforta saber que por elección, tengo una opción de arraigo en un lugar tan distinto al que siempre he considerado “mío”. Me asusta, por otro lado, no creas. Pero me emociona mucho más.

Cajita para tus palabras ♥

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s