Ranitas

Reaparezco después de casi un mes con problemas de salud. Hoy el médico me ha dado el visto bueno y muy contentiña me he animado a recuperar del disco duro algunas fotos de ranitas, para complementar la última entrada. Vereis cómo los reacuajos se transformaron en ranitas diminutas y muy frágiles.  Aviso: Esta es una entrada no apta para lectores con ascos 🙂

Los renacuajos que cogimos provenian de varias puestas, así que pudimos ver diferentes estadíos de transformación simultáneamente. De los 8 renacuajos sobrevivieron 6: 2 ranitas y 4 renacuajos en proceso de transformación. Los devolvimos al estanque con prisa, ya que las ranitas (¡de menos de 1cm!) necesitaban alimentación que no les podíamos proporcionar.

Me faltan muchas imágenes que documenten completamente esta aventura, pero no me encontraba yo en condiciones. Me satisface que los niños hayan sido testigos de un proceso natural que ha sucedido ante sus ojos, y que suele pasar desapercibido a quienes crecen en la urbe. Yo también he disfrutado mucho (casi más que ellos), porque en cierta forma he vuelto a vivir cosas de mi infancia. Y porque una vez más me ha parecido maravilloso e increíble ver cómo los renacuajos se convierten en ranitas perfectas a escala diminuta.

1. Renacuajo con las patas traseras en crecimiento, sin visos de las delanteras. Sorprende lo voraces que son, pero sobre todo, lo fuertes y gordos que parecen.

2. Y aquí las patas delanteras, aún incipientes, pero claramente saliendo del corpachón. Un poco más allá se ve la boca.  La foto es bastante deficiente, pero no conseguí nada mejor.

3. Pasados unos días, las patas han crecido y se han desarrollado totalmente. La forma del cuerpo ya empieza a ser la de la rana y del renacuajo tan sólo queda la cola, la cual irá mermando poco a poco a medida que la respiración branquial da paso a la pulmonar. A partir de ahora, la ranita en proyecto irá buscando la superficie para respirar.

4. En la superficie, sobre un lecho flotante de verdín. La piel va cambiando la textura, a veces gelatinosa, aparecen puntitos, y a veces rugosa en partes….. En esta etapa las he visto sumamente frágiles y delicadas

5. Piel de casi rana y cola menguante.  Lista para saltar a la superficie y comenzar una nueva etapa alimenticia.

6. Y aquí está la ranita diminuta.  Tan pequeña que cabe así sentadita en la uña del dedo índice.  En esta etapa, la ranita sólo quería estar fuera del agua… ¡momento de devolverlas a su habitat natural!

¡A que es emocionante ver la transformación! Espero repetir experiencia la primavera que viene. Seguro que mis niños se acuerdan y quieren  volver a coger renacuajos.

6 thoughts on “Ranitas

  1. que preciosidad de fotos, todo un espectáculo poder verlo en directo, cómo habrán disfrutado los peques!!
    Me alegra que estés mejor, cuidate muuuuucho!!!!!!
    🙂

  2. Qué bueno poder ver el cambio!! preciosas fotos!!!
    No me dan asco jejeje.. yo mientras no sean cucarachas lo puedo ver todo jajajaja..
    Nena recupérate!!!!!!!! muchos bss y mimos 😉

  3. ¡Una pasada de fotos, Eva! Y el nuevo look del blog también…
    Me alegro de que ya estés mejor; la vida vuelve a su cauce… Un fuerte abrazo!

  4. Jo! lo que nos perdemos por vivir en la ciudad, me puedo imaginar perfectamente las caritas de Xani y Miguelon…!
    Pero gracias por el relato, ha sido de lo más emocionante ver su transformación, y acompañando la lección de ciencias naturales (o conocimiento del medio hoy día ;-P )! Nunca había visto algo así y me ha encantado, aunque aún no me explique cómo lo habeís conseguido , dónde las tuvisteís, cómo las alimentabaís?? Ya me contó Ñus cómo volvieron a su medio natural, ja,ja,a,ja. Que sepas que me quedo esperando la segunda parte !
    Me alegro que te vayas recuperando, mucho ánimo en el sprint final.
    Bicos, Olga

    1. Ay Olguiña, puedes esperar que la parte del estanque no la tengo, ja, ja…. Tuve que sobornar a los niños para que me acompañasen a liberar a los batracios, y por entonces yo no podía caminar muy bien, pero me daba un coraje rabioso dejar morir a los pobres bichos por egoísmo. Así que, temiendo que ranas y renacuajos acabasen espachurrados en el suelo antes de llegar al estanque, dejé la cámara en casa para llevar yo los frasquitos….
      Reacondicioné un acuario de plástico para principiantes y puse en él agua y algas de la charca. Leí que los renacuajos se alimentan del verdín y las bacterias, pero que las ranitas necesitan ya insectos adecuados a su tamaño.. y pues como que no me veia yo dándoles mosquillas y hormigas!!!!

      El año que viene repito seguro, porque creo que me ha gustado la experiencia a mí más que a ellos; sobre todo porque nunca había visto el nacimiento de las patas de delante, ni había llegado a ver ranitas tan pequeñas.

      Gracias por pasarte. Un super beso

  5. Yo lo intenten padre veces en el cole. Recuerdo la ilusión, pero mis renacuajos nunca pasaron del momento patas traseras. El año que viene me apunto a recoger bichos!

Cajita para tus palabras ♥

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